Podemos Completarnos

Nota:

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«Sabemos lo que somos,

pero no lo que podemos llegar a ser”.

Shakespeare

Llevamos tatuado en nuestras profundidades el impulso por completarnos  pero no sabemos cómo hacerlo. Y además de este desconocimiento, nos movemos todo el tiempo bajo la presión del éxito material según las exigencias del sistema en el que estamos inmersos. La confluencia de estas condiciones dificulta el propósito de terminar el proyecto que somos. Pero como el costo de mantenernos distraídos resulta demasiado alto en el largo plazo, llega un momento en el cual  muchísimos seres humanos nos planteamos con radicalidad el dilema de ser o no ser, de ser fieles a los dioses del sistema o empezar a  ser fieles a nosotros mismos, de vivir de acuerdo con las exigencias de otros o empezar a vivir de acuerdo con nuestra individualidad. Y si  decidimos honrar esa singularidad que somos entonces llegaremos finalmente a la convicción que podemos seguir viviendo en este mundo sin ser esclavos de él, y que contamos con los recursos que necesitamos para sanar nuestras heridas, para desarrollarnos como seres humanos y para ser felices. Entenderemos entonces que no sólo necesitamos completarnos sino que podemos hacerlo y que contamos con los recursos necesarios para este propósito.

La existencia  de toda persona se construye básicamente con cuatro tipos de ladrillos: pensamientos, palabras, emociones y conductas. Estos son los bloques con los cuales  establecemos nuestra salud o nuestra enfermedad, nuestras relaciones sanas o nuestras relaciones enfermas, nuestra prosperidad o nuestra escasez, nuestra atención centrada en el sentido o en las exigencias del sistema.

Podríamos decir sencillamente que el pensamiento crea la realidad, la palabra la decreta, la emoción la alimenta y la conducta la consolida. O, que nuestra realidad es creada por nuestros pensamientos, decretada por nuestras palabras, alimentada por nuestras actitudes y emociones, y consolidada por nuestras conductas. Como se ve, en la construcción de la realidad que queremos o la que aceptamos participan el pensamiento, la palabra, la emoción y la conducta, y estos recursos son todos de naturaleza interior. Pero es claro que la fuerza que da origen a todo este proceso de creación es el pensamiento. El instrumento más poderoso de cuantos disponemos es nuestra propia mente, aunque la mayoría no somos conscientes de ello. Si se trata de una mente dirigida desde nuestro centro de poder, la unidad alma-espíritu que somos, entonces creamos una vida profundamente alineada al sentido y en armonía con el universo. Si se trata de una mente dirigida desde el miedo, el ego o en todo caso desde la ignorancia, entonces producimos sufrimiento.

No es mi interés profundizar ahora en los componentes del dominio mental,  así que volvamos a nuestros cuatro bloques o ladrillos. La buena noticia es que todos, absolutamente todos los seres humanos, disponemos de estos bloques sin limitación alguna. La mala noticia es que  este proceso de creación ocurre tanto de manera consciente como inconsciente. Y como sabemos que buena parte de nuestra consciencia ha sido anestesiada por las demandas del sistema, la capacidad de crear la realidad que nuestro sentido nos invita a vivir está obviamente opacada en algunos casos y francamente inutilizada en otros.

Pero el llamado de completitud permanece en nosotros y eventualmente logrará que le escuchemos. Y entonces entenderemos que todos los seres humanos podemos realizar el designio del alma en nuestra existencia concreta y que ningún ser humano nació para permanecer extraviado. Que es nuestra distracción la que permite al sistema mantener su dominio sobre nosotros pero que podemos sacudirnos y empezar -con nuevos pensamientos, palabras, emociones y conductas- a descubrir y a vivir verdaderamente aquello a lo cual hemos sido convocados.

Fotografía: https://pixabay.com/es/ni%C3%B1a-alegr%C3%ADa-sonriendo-feliz-ni%C3%B1os-206144/

Hernán Darío Blair

Septiembre 18 de 2017

4 comentarios en “Podemos Completarnos”

    • Muchas gracias Nacho7891 por tu comentario. Ojalá estos mensajes puedan llegar a más personas y que les ayuden a disminuir o eliminar la fuerza que el sistema ejerce sobre nosotros y que termina por alejarnos de nuestra fuente de verdadera humanidad y divinidad.

    • Gracias Laura. Celebro que te guste y que lo veas hermoso. Y que entres por esta página a llenarte un poco de lo que siento y comparto a través de estas palabras. Un abrazo.

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